Normalmente cuando escribimos en nuestro blog sobre Camboya, lo hacemos sobre lo fantástico que es este país y lo maravilloso que es recorrerlo y visitar sus templos y campos. Pero también tenemos que hablar del problema que tenemos en la capital con el tráfico rodado. Para un camboyano de tipo medio, lo más importante es tener un coche que poder enseñar al vecindario y cuanto más grande mejor. El problema está en que en Phnom Penh apenas hay semáforos y los pocos que hay no son respetados por los conductores; es absolutamente habitual ver coches y motos en dirección contraria y lo peor ni tan siquiera lo ven mal. Para colmo, la gran mayoría de conductores carecen de licencia de conducción. Conclusión, en cualquier cruce se pueden organizar “desastres” como el que aparece en la foto.  Todo el mundo quiere pasar, todo el mundo sigue recto,  sin importar mucho que al intentarlo bloquees la calle que cruzas.

La foto la tome el miércoles pasado en una calle cerca del aeropuerto, tardé unos 45 minutos en poder cruzar el atasco.Atascos en Phnom penh