Normalmente viajamos solos ya que tenemos por costumbre huir de los viajes organizados. También evitamos los grupos, porque no nos gusta sentir esa falta de libertad e independencia a la que estamos acostumbrados. No obstante, este verano tuvimos que improvisar un viaje en 48 horas y, casualmente, dimos con Camboya Increíble. Desde el primer momento nos gustó el trato que nos dispensó Salva, convenciéndonos inmediatamente su proyecto y visión de lo que debe ser un viaje. Aún así, fuimos con “ciertas” reservas que se desvanecieron en cuanto llegamos a Camboya y comenzamos a “experimentar” el viaje. Decir que la atención, alojamiento, organización y personal es excelente pero más si cabe la visión que te da del país, la oportunidad de conocer, hasta donde cada uno quiera llegar, el mundo rural y las personas que allí habitan. La filosofía de contar con diferentes colaboradores locales, distintos medios de transporte y variedad de los contenidos está perfectamente equilibrada y es una ayuda inestimable para conocer la Camboya real, al margen de los folletos turísticos. No ha habido tiempos muertos ni días de relleno. Ha sido una experiencia muy satisfactoria porque nos hemos encontrado con un viaje hecho “a medida” para el viajero independiente pero también para quien busca un poco de aventura “controlada”.

Gracias por todo, mucha suerte y un fuerte abrazo.

Julia y Javier (País Vasco)

Verano 2013

Julia y Javier en su viaje a Camboya