En estos días se va a estrenar la película “La imagen perdida” en la que el director Rithy Panh cuenta un triste periodo de la historia de Camboya desde un punto de vista original y diferente.  Panh consiguió escapar de la Camboya del Kjemer Rojo y pasar a los campos de refugiados de Thailandia desde donde saltó a Francia como

refugiado político. Lo curioso de esta película es que mezcla imágenes originales de esa época (son muy escasas las que hay) con animación de figuras hechas con arcilla. Panh, perdió, como muchos camboyanos, a casi toda su familia y sus películas están enfocadas a que el genocidio del pueblo camboyano no caiga en el olvido. Lo curioso de todo esto es que los camboyanos apenas si hablan de ello, no guardan rencor, y somos los occidentales los que nos empeñamos en abrir una y otra vez heridas que ellos tienen cerradas. Para los que no estéis al tanto, en Camboya se lleva celebrando un juicio (durante los últimos 5 años) contra el Kjmer rojo, en este juicio se está juzgando a cinco cabecillas de los que uno ha muerto durante el juicio. El juicio lleva costado 185.000.000 de dólares, sí, ciento ochenta y cinco millones de dólares. Se han quedado sin fondos y han ampliado otros 95.000.000 de dólares más. Todo ello para celebrar un juicio en el que no creen la mayoría de los camboyanos y que para hacerlo más increíble está fomentado por Estados Unidos que justo antes de la época del Kjemer Rojo mató con sus bombardeos a una cifra oficiosa de unos 800.000 camboyanos. ¿Increíble, verdad? Pues cierto. Lo que cobran los abogados del tribunal traídos hasta aquí desde diversos países del mundo, me lo guardo para otra ocasión. Os adjunto un enlace que habla de la película.

 

http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-04-11/regreso-a-los-campos-de-la-muerte_115040/

http://blogs.cadenaser.com/la-script/2014/04/11/la-imagen-perdida/