Mi hermana y yo queremos daros las gracias a Salvador y a ti, Esther, por vuestra amabilidad, cuidados, atenciones y esa dedicación que nos ha hecho sentir bien y seguras, incluso cuando nos parecía que no estábamos capacitadas para realizar alguna de aquellas actividades. Habéis conseguido organizar un viaje diferente, ameno, divertido e interesante del que hemos vuelto encantadas.

Gracias también a los conductores de motos, barcas y tuk tuk que se afanaban por ayudarnos; a los guías, tan cercanos y naturales; y un gracias especial al más experto de los guías que nos acompañó a la isla de la seda y nos instruyó sobre las particularidades del país y sus gentes, compartiendo sus experiencias con nosotras: Salvador. Nos hiciste un gran regalo.

Un fuerte abrazo a los dos y un deseo, que nos volvamos a encontrar.

Eulogia y Carmen

Eulogia y Carmen de viaje en Camboya