Después de darle muchas vueltas al tema, y considerar diversas opciones como Myanmar o Vietnam con extensiones a Angkor, al final decidimos viajar únicamente a este maravilloso país asiático de la mano de Camboya Increíble. Fue una decisión más que acertada y la experiencia fue mucho más positiva que la mejor de nuestras expectativas.

Cuando recibimos la propuesta de viaje, que ajustaron perfectamente a nuestra disponibilidad  de días, ya nos sorprendió la variedad de medios de transporte (motos, tuk-tuk, barcas) que íbamos a utilizar, y empezamos a intuir que estábamos a punto de realizar un viaje inolvidable. Aún así, el programa y la descripción de las actividades no hace suficiente justicia a lo que después nos encontramos, y los 12 días se transformaron en una sucesión inacabable de sorpresas, emociones, colores, descubrimientos, sabores y recuerdos que nos acompañarán siempre.

¿Cómo se puede reflejar en un programa de viaje la impresión que generan los verdes infinitos de los campos de arroz y los reflejos de las nubes, el sol y el cielo en las aguas de ríos y lagos? ¿Cómo describir la inmensa frondosidad de la selva, la sencillez y humildad de las tranquilas aldeas de pescadores, compartir una comida en el hogar de una familia de campesinos o jugar y reír con una tropa de niños que te acompañan con una sincera alegría?

Los recorridos con tuk-tuk y moto por los caminos rurales te abren la puerta a tiempos muy lejanos, donde todo transcurre a otra velocidad, siguiendo el ritmo que marcan el sol, la luna y las estaciones. Son paseos que te pondrán en contacto con un mundo casi perdido, con gentes que viven pegadas a la tierra y, sobretodo, al agua y que, a pesar de su extrema pobreza y sencillez te reciben con sonrisas y una mirada brillante.

El viaje a Camboya nos ha permitido conocer una de las más impactantes maravillas del mundo, el fascinante complejo de templos de Angkor. Pero esto podrás hacerlo con cualquier agencia. Viajar con Camboya Increíble nos ha permitido conocer un país, sus gentes, su día a día, sus campos y aldeas, las selvas y los ríos, y pasear y recorrer rincones perdidos donde no habían otros viajeros, y no decimos turistas a conciencia, más que nosotros.

Cuando viajes con Camboya Increíble, déjate llevar, y confía en la perfecta y milimétrica organización que Salva y Esther, con su extremada profesionalidad y amabilidad, han conseguido lograr en todos los aspectos del viaje. Pero siéntete libre, además, para expresar y pedir lo que más desees en cualquier momento y acercarte más a las gentes de este maravilloso, sorprendente e inolvidable país. Y si además tienes la suerte de tener un guía como el que hemos tenido, un camboyano que habla perfecto español, entonces la fiesta y la diversión son completas. Imprescindible pedirle que os cante por Alejandro Sanz y la Oreja de Van Gogh…

Vive Camboya antes de que la globalización haga con ella lo que ya ha hecho con otros países del sudeste asiático, y disfruta con Camboya Increíble de una manera diferente de viajar que te dejará recuerdos y experiencias inolvidables.

Gracias por este maravillo viaje

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