Queridos Salvador, Esther y Phala.

 
Aunque ya hace 20 días que volvimos de Camboya, aun se nos ponen los pelos de punta al recordar las maravillosas vacaciones que hemos pasado en ese país, que definitivamente es más que increíble. Un cúmulo de sensaciones, colores, olores y experiencias vitales que aun revisando las más de 1.000 fotos que hemos hecho, creo que son imposibles de describir: hay que estar allí, vivirlo y disfrutarlo.
 
La organización por parte de Camboya Increíble ha sido impecable. Aunque está cuidado cada detalle, no tienes la sensación de que sea un viaje organizado donde vas a contrarreloj todo el tiempo, sino que parece que las cosas van surgiendo al azar y que poco a poco te vas inmiscuyendo en el día a día de los camboyanos. A ello contribuyen enormemente los guías y el resto de miembros del equipo (conductores de moto, de los diferentes tipos de barco, tuk-tuks…) que te hacen partícipes de su cultura y tradiciones. Mención especial a nuestro guía que nos acompañó con su enorme simpatía y amabilidad durante todo el recorrido y también a nuestro guía en Angkor, que nos mostró con sumo detalle la octava maravilla que son los Templos de Angkor.
 
Gracias por toda vuestra atención antes, durante y después del viaje. Gracias por permitirnos conocer Camboya de cerca, despacio y saboreándolo. Y enhorabuena por ese gran equipo que habéis formado, un fuerte abrazo para todos.
 
José Manuel, Margarita y Tania